El abogado Fernando Burlando, junto a Fabián Améndola, que representan a Dalma y Gianinna Maradona, solicitó ante el Juzgado de Garantías N° 4 de San Isidro la detención de la exjueza Julieta Makintach en la causa penal que investiga su actuación en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, que había sido declarado nulo. Aquel pedido se fundamentaba en el “peligro cierto de fuga, riesgo de entorpecimiento y conducta grave orientada a influir en testigos y manipular prueba”, y señalaba que la detención sólo podía ser solicitada por el fiscal a cargo.
El juez Esteban Rossignoli resolvió prohibirle a Makintach cualquier contacto con los testigos del proceso, que incluye comunicación directa o indirecta, ya sea por llamadas telefónicas, mensajes, redes sociales o a través de terceros. Ahora, sólo podrá comunicarse cuando sea expresamente autorizado o necesario para el desarrollo del proceso.
Además, rechazó los pedidos de nulidad del proceso y la recusación de los fiscales Cecilia Chaieb, Carolina Asprella y José Ignacio Amallo, lo que permite que la causa penal siga avanzando. La ex magistrada había cuestionado la objetividad de los fiscales y alegado un presunto “ocultamiento de pruebas en referencia a testimonios de testigos”, pero el fallo concluyó que su actuación fue plenamente conforme a las normas procesales vigentes.
En base a estas decisiones, la Justicia podrá imputar a Makintach y llamarla a indagatoria por los delitos de cohecho pasivo, violación de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad, malversación de caudales públicos y peculado de servicios, mientras se mantiene el seguimiento del proceso para garantizar que todas las pruebas sean consideradas.

