Justo cuando la frustración comenzaba a verse reflejada en los rostros de los futbolistas de Independiente, en el momento en que el desánimo empezaba a esparcirse por las tribunas, cuando todos empezaban a bajar los brazos y la bronca afloraba por cada uno de los rincones del estadio, apareció el héroe. Ávalos emergió con un salto acrobático para darle al Rojo una victoria que había buscado durante todo el partido y que merecía en función del desarrollo. Se elevó para meter un cabezazo providencial que sentenció un triunfo que fue un alivio. El delantero paraguayo, que atraviesa su mejor momento desde que desembarcó en Avellaneda, metió un golazo de cabeza que fue todo un acto de justicia para un encuentro en el que el local hizo méritos para quedarse con los tres puntos.
El partido
Hasta ese momento, Independiente había hecho todo lo necesario para ganar. Todo excepto el gol. Pero Ávalos, quien lleva cuatro gritos y dos asistencias en este Apertura, volvió a ser crucial para destrabar el encuentro cuando las ideas comenzaban a escasear.

