El geólogo y subsecretario de Ambiente, Germán Tissera, explicó por qué se da este fenómeno en el río Ctalamochita.
Tissera, en diálogo con el medio local El Diario de centro del país, sostuvo que la proliferación de las algas se genera por la gran presencia de materia orgánica que podría ser aportada por “efluentes de industrias o feedlots” y que con el caudal del río bajo, el fenómeno se “acentúa”.
El funcionario manifestó que aguardan la llegada de las lluvias para regular los caudales. “Nosotros, con fines turístico tenemos ese espejo de agua con las compuertas cerradas, pero vamos a empezar a hacer maniobras para lograr que se vuelva a equilibrar”, señaló.
Al haber “un déficit hídrico”, Tissera fundamentó que la Municipalidad decidió dejar el espejo “más tiempo con el agua, porque es muy difícil volverlo a llenar y se hacen actividades”.
Después, hizo hincapié en que el agua “necesita movimiento” y dijo que las algas, al flotar, “no permiten el ingreso de luz a los espejos de agua y generan una zona de estratificación diferente”. Y apuntó: “Tiene algunas complejidades”.
Sin embargo, aclaró que, en el caso local, las algas “son muy incipientes, están muy en los márgenes y no generarían ningún tipo de problema”. De todas maneras, reconoció que la aparición de las algas modifica “la fisonomía del lugar” y alerta a la población”.

